sábado, 19 de enero de 2008

Enredando sobre el Informe de Medios de Comunicación. El escenario Iberoamericano. Tendencias 07


El pasado 11 de enero, me llegaba un email anunciando la presentación pública del libro Medios de Comunicación-El Escenario Iberoamericano. Tendencias ‘07 que editan la Fundación Telefónica y Ariel. Me recordaba este aviso que yo participé hace ahora un año en la encuesta que se realizó para censar a los periodistas con blog, y que como tal este dato aparecía en el censo del libro.

Mi tendencia habitual a protestar más de la cuenta, me llevó a escribir a la persona remitente para plantearle mis dudas sobre la fiabilidad de tal censo o estudio: "¿Pero si el dato que figura sobre mi antiguo blog está totalmente obsoleto cómo pretenden que el estudio tenga rigor periodístico si adolece de falta de actualidad?" (fueron otras palabras, más infladas, más elevadas y mucho más bobaliconas las que le dediqué a esta amable investigadora que se apresuró a responderme con bastante paciencia y mucha claridad).
Me aclaró que el texto publicado no pretendía ser periodístico desde el punto de vista de la actualidad, pero sí científico en el sentido de querer reflejar la realidad que existía a finales de 2006. Ella es Bella Palomo, profesora de la Universidad de Málaga y una de las investigadoras del estudio. El capítulo firmado por ella se titula: "Blogs en el espacio iberoamericano". Me explicó que esta aportación fue entregado a la editorial en enero de 2007, así que contra todo deseo de los participantes, su lanzamiento público fue bastante tiempo después, con lo que se perjudicó de algún modo la vigencia de los datos ofrecidos.

No obstante, Bella insistió en que lo interesante de la iniciativa ha estado en la intención de conocer el número de blogs creados por periodistas, así como conocer las características de sus creadores. Afirma que tal vez no refleje fielmente la realidad actual, pero no existe ningún otro referente de estas características y asume las consecuencias inevitables de asumir algo tan difícil como es medir un fenómeno que está en continuo cambio.

Motivada por esta lección de debate, honestidad y rendición de cuentas que me dio mi interlocutora, me atreví a formularle alguna pregunta más en relación con el proyecto, que ahora, al mirarlo a través de estas explicaciones, se me antojaba menos pretencioso, más llevadero y menos "fenomenológico" de cómo me había caído en un primer momento:

¿Puede decirme cuál era el objetivo inicial del estudio?
Un año antes, en 2005, realicé el estudio “Periodistas en red” que se publicó en el Informe Anual de la Profesión Periodística y que edita la Asociación de la Prensa de Madrid y a través de una encuesta obtuve un dato alarmante: el 43 por ciento de los periodistas españoles con presencia en Internet habían recibido en alguna ocasión una amenaza. Con esta premisa, pensé que en el caso de Latinoamérica la cifra se dispararía aún más, ya que constantemente se denuncia por parte de Reporteros Sin fronteras las censuras y los peligros que tiene el ejercicio de la profesión en algunos lugares de por allí. Mi objetivo inicial fue comprobar si se cumplía o no esa hipótesis.

¿Lo considera cumplido?
No sólo no se ha cumplido, sino que he notado un gran equilibrio, muchas similitudes, entre los periodistas más avanzados desde el punto de vista tecnológico latinoamericanos y los españoles. Por ese motivo no he trazado diferencias entre las respuestas recibidas por una y otra parte a la encuesta. Y aunque mi objetivo inicial no se ha cumplido, sí he logrado otros más importantes como ha sido establecer un puente de conexión entre periodistas con blog, dar una mayor visibilidad a una tarea que para muchos supone un gran esfuerzo, demostrar que desde España existe un interés por lo que se hace más allá de nuestras fronteras (lo cual agradecen enormemente en Latinoamérica), y creo que los datos sirven de estímulo para que otros se inicien en este ejercicio de libertad de expresión.

¿ Cómo cree que evolucionarán los blogs en el futuro inmediato.
No me gusta ejercer de adivina, para no equivocarme. Por un lado considero que se debería hacer limpieza, porque hay mucha basura; blogs que son el resultado de una prueba en una tarde aburrida, y no pueden eliminarse. Y esta situación va a empeorar porque desde las aulas se están promoviendo muchos trabajos basados en la construcción de un blogs. Quizá la solución sería establecer diversas categorías de blogs, para distinguir los caducos de los que nacen con afán de permanencia.

Por otra parte, y esto es más un deseo que una premonición, me gustaría que los medios practicaran un periodismo participativo real en el que los periodistas se mostraran más cercanos, más accesibles, y es tan fácil como aplicar el decálogo de usabilidad que desarrolló Jacob Nielsen. ¿De qué me sirve que Victoria Prego tenga un blog si no puedo mandarle un correo y si no puedo enviar comentarios? ¿De qué sirve que Vocento cuelgue decenas de blogs en las webs de sus diarios y que sus autores no se presenten, no desarrollen un perfil? La credibilidad de un blog se reduce si no sé a quién me dirijo. En eso los americanos nos llevan una gran ventaja.
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Finalmente, acabé dando la razón a Bella en estas palabras, especialmente las de sus últimas observaciones, pues (será materia para otra entrada) no dejo de saltar de la silla cada vez que me enfrento a los blogs-magistrales de los gurús del momento que continuan con el adoctrinamiento de los lectores desde el trono insalvable que les proporciona la distancia y la unidireccionalidad.

De momento, tras la lectura reposada del texto que motivó esta crítica mía al informe sobre los blogs en el entorno iberoamericano, me quedo con estos datos:


- España, Cuba y Argentina lideran el ranking.

- Me encuentro con el concepto de "j-blog" (journalist blog).

- El 85% de los profesionales califica de "periodístico" su trabajo en el blog.

- Debilidades para la supervivencia de un blog: escaso mantenimiento; proliferación; mucha cantidad pero no necesariamente mucha calidad.

- Fenómeno de esclavitud que genera el blog: el profesional se ve obligado a pasar una buena cantidad de tiempo elaborando su post (entrada), documentándose, obteniendo declaraciones, leyendo otros blog para localizar datos y seguir un itinerario, y dejando comentarios en los blogs de otros, si se trata de un auténtico blogero activo.


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Para elaborar esta entrada he leído:

- Presentación del Informe Medios de Comunicación. El escenario Iberoamericano. Tendencias 07
- Medios de Comunicación-El Escenario Iberoamericano. Tendencias ‘07: "Blogs en el espacio iberoamericano" [Descargar en: FUNDACIÓN TELEFÓNICA ]
- Por que os blogs de jornalistas não funcionam (Julio Daio Borges)
- Los periodistas y su blog (Carpe Diem)
- Estudio sobre el impacto de la blogosfera en el entorno periodístico iberoamericano (e-cuaderno)

lunes, 31 de diciembre de 2007

Cuestión de interpretación

Recibimos tantos mensajes, en tantos formatos, a través de tantos vehículos sonoros, visuales, analógicos, digitales o impresos que entiendo nuestra baja exigencia general a la hora de recibirlos. Es curioso, por lo tanto, prestar un poquito de atención o cuestionar algunos modos de hacer las cosas. Me refiero al noble arte de informar, que suele adolecer últimamente, de demasiada desgana y muchos clichés que se copian y se reproducen con esta agilidad del "copia-pega" que se nos va asentando en los modos de contar.

El ejemplo más reciente lo traigo de Televisión Española. Telediario de La Primera. Anoche. La presentadora nos comunicaba el susto que tuvieron varios vecinos en Madrid, en el barrio de Hortaleza, al incendiarse una vivienda. La periodista daba cuenta de los detalles del hecho (en el que no hubo víctimas) y afirmaba que el fuego se inició en una de las habitaciones de la casa y que "afortunadamente no había nadie en la misma".

Vamos a ver, si lo que esta mujer trataba de decir es que afortunadamente no hubo ningún afectado, la idea es perfecta. Pero asegurar que fue bueno que no hubiese nadie en casa es algo así como entrar a valorar algo sin atenerse a ningún razonamiento, pues tal vez el incendio se convirtió en tal al no haber detectado nadie la chispa que le dio origen. Tal vez una detección precoz del incidente habría impedido que un pequeño problema doméstico no degenerase en un fuego capaz de afectar al domicilio entero.

miércoles, 26 de diciembre de 2007

Discursos con mucha espuma

De lo visualizado últimamente por la red me quedo con este importante aprieto que vivió un ministro de Chávez al ser cuestionada la solidez de su inflado discurso.


martes, 25 de diciembre de 2007

QUÉ LEO: Tenemos que hablar de Kevin

Tenemos que hablar de Kevin (Lionel Shriver)

A través de cartas que escribe a su marido, Eva va narrando la vivencia atroz que ha marcado su vida cambiándolo todo para siempre: Kevin, su hijo adolescente, protagoniza una matanza a sangre fría en su instituto. El hecho en sí es el punto de partida de su relato y, a la vez, la conclusión de un itinerario que Eva venía anticipando al observar la naturaleza y actitud de Kevin desde su nacimiento. Mediante su narración y reflexiones, la protagonista nos hace partícipes de todas estas íntimas impresiones que marcaron su maternidad desde el principio. Se trata de un recorrido apasionante y electrizante por unos sentimientos que se alejan del simple complejo de culpa maternal para ahondar en un sinfín de matices dudosos, políticamente incorrectos y rotundamente sinceros, sobre los que Eva intenta construir su nuevo papel, el de cómplice, tal vez, por no haber evitado la catástrofe, o el de víctima por seguir queriendo a un asesino.

Entre las líneas de esta novela podemos encontrar ideas audaces sobre la maternidad y su contexto, que no siempre es tan positivo como estamos acostumbrados a asumir en una sociedad que sacraliza este fenómeno, impidiendo, incluso, abordar abiertamente sus aspectos menos gratificantes, más angustiosos y negativos. Eva es una profesional brillante, con una vida plena, y se reconoce feliz. Su vida de pareja es equilibrada, cómplice y satisfactoria. Y el nacimiento de su hijo le produce un desequilibrio importante en todo lo que hasta ese momento había sentido controlar. Kevin es el extraño que no responde a las reglas del mundo de Eva. La somete a prueba, aprende a desarrollar una tortura emocional continua que dirige hacia su madre desde las más absoluta frialdad. Este es el tipo de relación que va desarrollándose entre ambos a medida que Kevin crece y se convierte en un niño indiferente a todo; apático; frío y con una capacidad brutal para herir.

Las reflexiones de la protagonista, con un grado máximo de sinceridad e infinidad de matices, van mezclando las conclusiones que obtiene de su propia vivencia de la catástrofe y el tiempo anterior a ella con las ideas que resultan de sus propias dudas y de la lucha emocional que establece consigo misma. Este contenido de reflexión narrativa y descriptiva es uno de los mayores lujos del libro, que te atrapa y te sitúa como elemento pensante en el debate mental y emocional que Eva ha generado. En todo momento la acción está sostenida. No hay descanso en la tensión constante del relato a pesar de estar surcado por esta serie de ideas en construcción con las que la protagonista edifica la historia. El acontecimiento, sus antecedentes y sus consecuencias se desgranan con una maestría tal que el resultado es impecable.

Lionel Shriver se consagró con esta novela al obtener en 2005 el Orange Prize. Previamente había trabajado como periodista y autora de otras seis novelas. Es una mujer de carácter peculiar como puede verse en esta entrevista publicada en la versión digital de The Guardian. Desde julio de 2005 ha publicado en este medio algunos artículos en los que pone de manifiesto sus particulares ideas sobre la maternidad y su concepto en la sociedad occidental.

domingo, 9 de diciembre de 2007

¿Es la velocidad lo que buscamos?

Internet es el medio, es el futuro. Está claro. Yo escribo mi blog en internet, y me veo loca para mantenerlo a punto porque sé que la actualización es la clave. Lo que no se actualiza se queda obsoleto. Y tratamos de encontrar temas cada día para rellenar nuestras hojas, digitales, virtuales o mentales. Nada supera la vertiginosidad del minuto a minuto. Sin embargo, la velocidad está en todas partes. La tecnología nos permite cubrir en tiempo real cualquier hecho, cualquier acontecimiento; vivirlo, experimentarlo o narrarlo. Lo que la máquina aún no ha logrado es reflexionar el hecho. Pensarlo. Analizarlo. Sopesarlo. Compararlo. Y estas actividades necesitan tiempo. ¿Es la velocidad, por tanto, lo que buscamos? Yo cada día me siento más a gusto en la lentitud. Me veo abocada a ella. Y creo que me voy a reivindicarla. ¿Cómo sobrevivo?