
Este libro fue recomendación acertadísima de Jesús (La Buena Vida). Es difícil transmitir de manera fiel la perspectiva tremendamente personal con la que se mira a un ser querido. Mucho más si a esa persona la engrandece un final abrupto y trágico. Pero Héctor Abad ha logrado pintar, con suave prudencia, pero con sentimientos muy claros, la figura de su padre en este relato equilibrado, emotivo, pero racional; reposado y completamente convincente.La...