
Llego a este título, como anticipaba en la última reseña, motivada por las constantes referencias que se hacen en: El cuento número trece, de Setterfield, homenaje a la novela inglesa del siglo XIX.En este clásico de Wilkie Collins descubro, no solo el placer de una lectura redonda, sino el filón de un género y un autor al que quiero explorar y disfrutar.La novela, densa, trabajada, reflejo fiel de una época y sus costumbres, va desgranando de principio...