Así de rotundo parece ser el mensaje que el Ayuntamiento de Madrid transmite en su última campaña de publicidad contra el alcohol. No es un mensaje sutil, ni siquiera es original. Es la muestra de lo fácil que parece ser la vuelta atrás o la vuelta sobre lo mismo, pues alguno podríamos creer que la evolución intelectual de nuestra sociedad da para algo más.El producto, por tanto, es muy obvio y su tendencia también: frases como "no coartastéis mi libertad", "me aceptastéis como soy", añaden un componente burlesco o acusador hacia tendencias educativas...